¡Hola chicos y chicas! :)
¿Cómo está yendo el veranito? Mucho calor, ¿verdad?
Los que me seguís ya lo sabéis, mi cocina favorita es la mediterránea, pero de vez en cuando me da por cocinar platos internacionales. Y este plato que traigo hoy, lo probé en un restaurante tailandés y me encantó, así que aquí está mi versión del mismo. Pollo al curry rojo al estilo thai.
Ingredientes (para 2 personas):
1 pechuga de pollo deshuesada
Curry rojo en pasta**
1 lata de leche de coco
1 cucharada de salsa de pescado**
Zumo de 1/2 limón
1/2 pimiento rojo
1/2 pimiento verde
Sal
Pimienta
Aceite de oliva
100g (o 1/2 vaso) de arroz jazmín (o si no encontráis, basmati)
**Estos productos los podéis encontrar en tiendas de alimentación asiáticas. Si no tenéis en vuestra localidad, podéis substituir estos ingredientes por curry amarillo en polvo y unas cayenas para darle el toque picante, aunque os quedará más suave de sabor y no tan estilo thai.
Tiempo de preparación:
25 minutos
Paso a paso:
Empezamos troceando la pechuga de pollo en dados no muy grandes y las salpimentamos. Las salteamos en una sartén con poco aceite y añadimos el curry rojo en pasta (cuanto más echéis, más picante) y lo removemos bien.
Añadimos una lata de leche de coco (agitadla bien antes de abrirla), el zumo de limón, la cucharada de salsa de pescado y los pimientos rojo y verde cortados a tiras finas. Lo removemos y dejamos cocinar a fuego medio unos 12-15 minutos o hasta que la salsa ya no sea tan líquida (esto es a ojo y a gusto del consumidor, pero no dejéis que espese demasiado).
Añadimos una lata de leche de coco (agitadla bien antes de abrirla), el zumo de limón, la cucharada de salsa de pescado y los pimientos rojo y verde cortados a tiras finas. Lo removemos y dejamos cocinar a fuego medio unos 12-15 minutos o hasta que la salsa ya no sea tan líquida (esto es a ojo y a gusto del consumidor, pero no dejéis que espese demasiado).
Como acompañante yo suelo usar arroz jazmín. Colocamos el arroz en un colador y lo lavamos con agua fría hasta que pierda todo el almidón y el agua salga clara. En un cazo ponemos el arroz con el doble de cantidad de agua. (Si medimos medio vaso de arroz, medimos un vaso y un pelín más de agua). Le damos un punto de sal. Cuando el agua empieza a hervir, tapamos el cazo y dejamos que se haga a fuego lento unos 10 minutos o hasta que el agua se haya absorbido. Y después lo dejamos reposar, ya retirado del fuego y con la tapa puesta para que se acabe de cocer. ¡Y ya lo tenemos listo!
¡Buen provecho!








